
No importa que nos paren, no importa el momento que tengamos y la decisión que definamos, las mujeres celtas siempre lo realizamos sin necesidad de estar pidiendo ni opiniones ni clemencia. Tal vez seamos demasiado directas, tal vez nuestra sensibilidad exagerada nos lleva a esto, pero así somos y el mundo necesita este tipo de mujer. Lo afirmo. Sé que es difícil para todas nosotras y que tenemos la obligación interior de crecer en espíritu y en intelecto, pero todo en nuestro nudo de idas y vueltas aparece una y otra vez y debemos estar preparadas. Debemos buscar nuestro centro, no solo para nosotras sino para los seres que queremos y tenemos cerca. ¡Qué la Luz nos ilumine en estos tiempos de dudas y torbellinos!


