
Ser celta no es ir a las fiestas de San Patricio en marzo o disfrazarme en Halloween en octubre. Esa es una de las tantas expresiones que todos los años salen a resurgir como lo básico e importante para aquellos que creen que están de moda.
Ser celta es sentir la Naturaleza como si fuera tu cuerpo, tus sentimientos y pensamientos.
Ser celta es buscar la forma de esquivar lo malo de esta vida y encontrar lo bueno más allá de la vista.
Ser celta es bailar la música sin que te hayan enseñado coreografías o pasos.
Ser celta es ser ser humano y encontrar en los otros seres la hermandad y la interrelación armónica con ellos.
Ser celta es reirse a carcajadas sin necesidad de modificarla porque los envidiosos te mirar.
Eso es lo céltico , lo mío y nada más simple que esto.




